El autor de este libro es un excelente conocedor de las características y los comportamientos de muchas especies animales, pero no es sólo eso: los muchos años que ha dedicado a lo que llama "mis cachorros adoptivos" le han permitido comprender como nadie las emociones, los sentimientos y los deseos de esos serees a los que sin justificación llamamos "inferiores".
Por el salón de su casa han deambulado jugetones cachorros de león, como Misuko; en su sofá ha dormitado Gladys, un impresionante ejemplar de pantera; el tití Muguruzo ha interrumpido su siesta innumerables veces reclamando el biberón; con Huber, el chimpancé, ha compartido helados y golosinas; ha sido consejero sentimental de grullas y cigüeñas... José Ignacio Pardo de Santayana habría tenido sin duda, muchas cosas de que hablar con aquel otro gran amante de los animales, Gerarld Durrel.
Esta obra es la crónica de la vida cotidiana en un Zoo muy peculiar, el de Santillana del Mar en Cantabria. Divertida, cuando recoge las andanzas de Tom y Jerry, dos traviesas jinetas; enternecedora, cuando relata el encuentro de Thor, un perro callejero, con sus antiguos amos; ejemplar, cuando narra los cuidados que Adam y Ann, dos orangutanes de Sumatra, los primeros que han criado en cautividad en un Zoo español, dedican a su hija María. Un libro, pues, que nos ofrece un visión distinta de esos seres con los que compartimos el planeta azul.